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24 de agosto de 2016
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Bienvenidos a Gualchos-Castell de Ferro

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Bienvenid@s a Gualchos-Castell de Ferro
                   Montaña y mar a un paso
Gualchos es un municipio de 4.368 habitantes, situado a 84 Km. al sureste de Granada. Formado por dos núcleos de población, uno serrano Gualchos y otro marinero Castell de Ferro, que incluye el barrio de el Romeral, situado entre ambos núcleos y mas cercano al costero.
El término municipal cuenta con más de 7 km. de costa entre bellos acantilados y espaciosas playas con arena fina y gruesa. La pesca es uno de sus tantos atractivos ya que los acantilados son lugares idóneos para realizar este deporte, siempre cumpliendo la normativa vigente en cuanto a permisos, tallas mínimas y especies protegidas. Gualchos, el núcleo serrano a los pies de la Sierra de Lújar que le proporciona un clima fresquito en verano, encierra el atractivo de un pueblecito blanco y hospitalario, con calles sinuosas desde las que se divisa el mar, de un azul intenso. La tradición musulmana, ya que ese fue su origen, tanto del nombre como de la población, está presente en su urbanismo con adarves y tinaos o portales, en los que las macetas llenan de color y contrastan con el resplandeciente blanco de la cal de sus fachadas. La plaza es el lugar de encuentro de niños y mayores, donde se puede apreciar el auténtico sabor a pueblo. El tiempo pasa despacio, siendo un lugar ideal para olvidarse del estrés.
Separados por apenas 5km. en la zona costera se encuentra Castell de Ferro el núcleo marinero, que toma su nombre del castillo que corona uno de los montes que se eleva alrededor de 90 metros sobre el nivel del mar.
Castillo de Hierro, que según las últimas excavaciones arqueológicas está documentado desde época Nazarí; la población se fue generando poco a poco en la falda del montículo en épocas ya cristianas recientes, cuando dejaron de ser un peligro los ataques de piratas. Su clima es subtropical y sus extensas playas sin masificar hacen de este lugar un pequeño paraíso con maravillosos atardeceres y aguas cristalinas. Entre sus playas cuenta con la cala de la Rijana, ideal para practicar el submarinismo, y con un pasado arqueológico que nos remonta desde la prehistoria hasta la época medieval.
Un destino inigualable para viajeros sin prisas, que busquen espacios vírgenes. El clima subtropical templado, único en Europa permite el cultivo de productos hortofrutícolas tempranos de excelente calidad. Y su tradición marinera nos lleva hasta la mesa el más fresco y sabroso pescado, cocinado de múltiples maneras.